lunes, 13 de julio de 2009

Nota tras nota se va desencadenando una melodía en mi interior.
Me decido. El ambiente poco a poco se va llenando de un exquisito Blues.
Escucho.
Siento.
Es inevitable cerrar los ojos y entrar en trance.
Me empiezo a liberar.
Ya no pienso en nada. El silencio es palpable y ciertamente disfrutable.
Cambio.
Me decido nuevamente. Me incorporo y ahora suena Jazz.
Empiezo a escribir paginas en blanco... que luego van a ser arrojadas a la basura, como siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario