martes, 16 de junio de 2009

De catalizadores y otras cosas

Me di cuenta que a esa palabra le adjudicaba otro significado. La veía más de un lado cuyo significado actuara como "potenciador", tanto negativo como positivo, aunque en sí, la palabra como tal, sin importar el significado que uno le de sea neutra porque la valoración se lo da la persona de acuerdo a lo que siente en ese momento. Adonde iba, viéndolo de un lado potenciador, es decir, cómo una persona ante una mínima cosa o tal vez ante la nada, puede hacerte sentir que estás viva, que estás muerta, llevarte del éxtasis a la desolación con y sin escalas, pasando por todos los estadios habidos y por haber, como una especie de montaña rusa liberando adrenalina o, como un sube y baja donde por un momento sentís que estas tocando el cielo con las manos pero también al segundo siguiente experimentás lo que es sentir el peso muerto de tu cuerpo al caer y sin nada que se le resista.

Personas que actúan como catalizadores nunca pensé en encontrarme. En realidad nunca pensé que existieran o más bien, que produjeran algún efecto en mi y que, mas aún, lo permitiera. Todavía no determino que es lo que me causa más extrañeza, si la existencia o el consentimiento conciente (notese conciente y no consciente).

Personas catalizadoras... ni siquiera es la compañía sino la representación de las mismas lo que me basta para que pierda el control, para que sea ajena a mi voluntad, para que se produzca un silencio único en mi mente, para que las sensaciones se apoderen de mi, se adueñen de mi y sea un sujeto alienado quien de luz verde.

Y debo confesar que por mas que reniegue de todo eso, es sumamente liberador perder el control y dejarse llevar... quizás por otro, confiada-confiando. Confiando en que hacés mal y sin embargo se siente TAN bien. Sabiendo que dura apenas un momento. Momento que te acompaña lo que dura una eternidad (en sentido figurativo claramente). Y dejarse estar. Y dejarse llevar. Y sin prejuicios dejarse SER, escuchando el silencio... conociendo por fin lo que es el silencio, experimentándolo, tocándolo y disfrutándolo. Momentos en que uno se siente vivo o piensa que así debiera sentirse, SIEMPRE.

Y que loco que resulta todo, o no, porque a simple vista y con una lectura veloz uno puede llegar a pensar que estas palabras se refieren al amor, y nada mas distante a eso. O tal vez sí, y soy una excelente negadora que se cree todo lo que piensa. Que soy excelente negando, seguro! Que crea todo lo que pienso mmmm ahí no concuerdo. En fin, hablo de conexiones.

Según Wikipedia:

Un catalizador es una sustancia capaz de acelerar o retardar una reaccion
quimica, permaneciendo éste mismo inalterado (no se consume durante la
reacción).
Los catalizadores no alteran el balance energético final de la
reacción química, sino que sólo permite que se alcance el equilibrio con mayor o
menor velocidad. Muchos de los catalizadores actúan alterando superficies
permitiendo encontrarse y unirse o separarse a dos o más reactores químicos.

Mm! Ahora, qué pasa cuando una persona actúa como tal, es decir, como catalizador, y la otra sólo lo hace en función de reacción química. Qué pasa?

jueves, 11 de junio de 2009

Haber escrito algo que te deja como un fusil disparado, que aún se sacude y humea, haberte vaciado por entero vos mismo, pues no sólo has descargado lo que sabés de vos mismo sino también lo que sospechás y suponés, así como tus estremecimientos, tus fantasmas, tu vida inconsciente y haberlo hecho con sostenida fatiga y tensión, con constante cautela, temblores, repentinos descubrimientos y fracasos, haberlo hecho de modo que toda la vida se concentrara en ese punto dado, y advertir que todo ello es como si no existiera si no lo acoge y le da calor un signo humano, una palabra, una presencia; y morir de frío, hablar en el desierto, estar solo noche y día como un muerto.

lunes, 1 de junio de 2009

Doy todo y me vacio por completo queriendo volver a llenarme, pero de nuevas cosas. Nuevas cosas que siempre ocurren siendo siempre las mismas, pero con la cara lavada.

Y de pronto sigo dando vueltas sobre lo mismo sin siquiera decir algo, algo igual pero distinto. Distintamente igual, igualmente distinto.

Comienzo otra vez a enredarme con palabras, con mis palabras. Un juego que se ha transformado en estilo de vida, pero que no lo acepto. Lo rechazo toda vez que me doy cuenta que puedo. Una rivalidad dual. ¿Contradicción o contraindicación? De vuelta a balbucear palabras de la nada.

Escribo y no escribo. Esbozo bocetos que luego escondo, para qué? Para qué esconder o para qué esbozar? Es general. Por qué del para qué del cómo que ni cuándo que si ya no se. Ya no se si ese cuándo que tuvo su cómo que logrando un para qué que explicara su por qué... silencio.

Silencio y ruido. A la vez. Puede equipararse el ruido al silencio? Sí, si puede. Razones?... me las reservo y me las guardo. Quizás en un futuro sirvan de algo.

Ruido... Silencio... Silencio... Ruido. ¿Cuándo se escucha más? Irónica respuesta, los dos por igual. ¿Se puede? Sí, se puede. ¿Se quiere? No, no se quiere. Entonces? Ah, no sé, eso lo dejo o tal vez me lo reservo. No se, aún lo estoy decidiendo.